En una semana se anunciarán los finalistas para los Oscar y hay una película que se ha ganado -sorprendentemente- un espacio propio en las consideraciones y ahora es una fija en las principales categorías, atento a su desempeño en las ceremonias de los Globo de Oro y los Critic’s Choice Awards.
“Marty Supreme” llega a las salas argentinas, con la expectativa de disputarle espacio a las fijas “Pecadores” y “Una batalla tras otra” -entre otras- y con la consagración de su protagonista Timothée Chalamet como el actor a vencer en la gala del 15 de marzo luego de haber obtenido la estatuilla a mejor interpretación en la mayoría de las premiaciones que tuvieron lugar.
Este filme estadounidense se define como una comedia dramática deportiva producida, escrita y dirigida por Josh Safdie, con un guión elaborado junto a Ronald Bronstein e inspirado libremente en el jugador de tenis de mesa estadounidense Marty Reisman, rebautizado como Marty Mauser en la película. Lejos de ser el ejemplo más acabado de cómo alcanzar el sueño americano con sudor y esfuerzo, la producción ambientada en Nueva York de 1952 muestra a Mauser como un deportista profesional y estafador consumado en simultáneo.
Lo cierto es que la vida de Reisman transcurrió en esos dos andariveles al mismo tiempo, pero no le impidió ganar cinco medallas de bronce por equipo en campeonatos mundiales y consagrarse el mejor jugador individual masculino de EEUU en 1958 y 1960, y obtener 22 títulos importantes de ping pong entre 1946 y 2002. Férreo defensor del estilo y las paletas tradicionales -conocido como hardbat- logró su último trofeo en 1997. Asimismo, desplegó su faceta como showman con rutinas cómicas antes de los espectáculos de los Harlem Globetrotters y escribió sus memorias en “The Money Player”, en las que reivindicaba que debía ser “deportista o contrabandista”.
La película comienza cuando el personaje trabaja como vendedor de zapatos, mientras juega al tenis de mesa por dinero; su sueño es derrotar al vigente campeón húngaro, Bela Kletzki, para atraer la atención estadounidense hacia este deporte. Para alcanzar sus objetivos, no se pone límites: apuestas, robos, engaños, alianzas con criminales y todo lo que tenga a su alcance será aprovechado para conseguir el dinero que le permita llegar a su destino de ser el mejor del mundo, sin tener en cuenta el dolor que pueda causar a sus sucesivas enamoradas.
El reparto incluye a Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Kevin O’Leary, Tyler Okonma, Abel Ferrara y Fran Drescher, y sólo el año pasado recaudó más de U$S 80 millones, lo que la convirtió en la segunda película más taquillera de la productora y distribuidora A24, lo que abrió un impensado campo para el merchadinsig de la realización. Tanto la Junta Nacional de Críticos de Cine de EEUU como el Instituto Americano de Cine la incluyeron entre las 10 mejores películas de 2025, sostenida por la consagratoria actuación del carismático Chalamet, en una composición que deja de lado los principios morales y defiende que el fin justifique los medios.
El actor reivindicó, en el sitio IndieWire, la importancia de contar esta historia, que se presenta por fuera de las convenciones de lo ejemplar. “No quiero interpretar personajes con una visión general, sino a personas reales, a la vida real que es un caos. Marty es un tipo real con cualidades positivas, es un gran soñador. Está dispuesto a cruzar límites ética y físicamente para llegar a donde quiere”, definió.
“¿Qué será de este joven? ¿Asumirá su responsabilidad? ¿Se hará responsable? ¿O seguirá cometiendo errores? Y así es como lo vi, aceptando esa responsabilidad”, señaló acerca de su construcción dramática, muy diferente a su composición en la biopic de Bob Dylan o de Paul Atreides, al que volverá en la ya cercana “Duna: parte tres”.